Seis recintos de la Universidad de California matriculan a más alumnos de bajos ingresos que cualquier otra universidad pública o privada de renombre en el país, según los resultados de un nuevo estudio nacional.
El estudio de Tom Mortenson, quien publica el boletín informativo Postsecundary Education Opportunity u Oportunidades en Enseñanza Superior, examinó la matrícula en las 50 mejores universidades del país según la clasificación de la revista US News and World Report y las reclasificó basándose en el número de estudiantes matriculados que reciben subsidios federales Pell Grant. Los alumnos que reciben estas subvenciones provienen de familias de bajos ingresos generalmente con salarios anuales por debajo de los $30,000 dólares.
Seis recintos de la UC ocupan los seis primeros lugares en la lista de Mortenson. UCLA encabeza el cuadro con el porcentaje más alto de estudiantes de bajos ingresos, 35.1 por ciento de sus alumnos tienen derecho a recibir subsidios Pell Grant. Le sigue UC Berkeley con el 32.4 por ciento; UC Irvine ocupa el tercer lugar con el 31.5 por ciento; UC Davis está en el cuarto lugar con 28.5 por ciento seguida por UC San Diego y UC Santa Barbara con el 28.3 y el 24.8 por ciento respectivamente.
Los análisis internos de la UC constatan que sus otros dos recintos para alumnos de licenciatura también matriculan a un alto porcentaje de estudiantes de bajos ingresos: UC Riverside (40.9 por ciento) y UC Santa Cruz (26.7 por ciento).
Este estudio corrobora los resultados de un reporte de la Fundación James Irvine y un análisis posterior de la UC que muestran que la Universidad de California ha logrado su meta de mantenerse al alcance del bolsillo de todos los estudiantes que son admitidos.
El éxito de la Universidad en esta área es producto de lo siguiente:
Un robusto programa de subsidios estatales: El compromiso del estado con los alumnos de bajos ingresos a través del programa Cal Grants que, hasta los recortes al prepuesto recientemente propuestos, garantizaba la cobertura completa de la colegiatura para los estudiantes en la UC.
Un sólido programa de subsidios de la universidad: Hasta la más reciente propuesta presupuestaria, la UC destinaba un tercio del dinero que recibía en pagos de colegiatura para financiar sus programas de asistencia económica.
El plan maestro para la educación en California:
Los estudiantes del estado saben que si se preparan bien académicamente
tendrán un lugar en el sistema de educación
superior pública del estado sin importar sus ingresos
familiares.
Programas de preparación académica: Programas de preparación como MESA y Puente, que han recibido premios por su calidad, ayudan a crear interés en la educación superior entre los alumnos de familias de bajos a medianos ingresos.
Un enfoque en los alumnos residentes de California: A diferencia de muchas otras instituciones públicas, la misión de la UC y los fondos estatales que recibe le permite enfocarse específicamente en los estudiantes de California en lugar de los residentes de otros estados que pueden pagar colegiaturas más altas.
Sin embargo, esta exitosa trayectoria está en peligro. Tanto el programa estatal de subsidios Cal Grant como los programas de ayuda de la Universidad se están recortando a la misma vez que la colegiatura y otros costos están aumentando. La clave para cumplir con el compromiso del estado de California con los estudiantes estriba en la inversión de fondos en la ayuda financiera.
La UC continúa exponiendo sus argumentos en Sacramento y hará todo lo posible para conservar un robusto programa de ayuda financiera para todos sus estudiantes.
El estudio de Mortenson se encuentra en:
http://www.postsecondary.org/archives/Posters/141Chart2.pdf
y
http://www.postsecondary.org/archives/Posters/141Chart1.pdf
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