En los últimos años los médicos en los Estados Unidos han visto un aumento en el número de personas con alergias a alimentos. A diferencia de las intolerancias alimenticias, que son un síndrome metabólico en el cual no peligra la vida de la persona, las alergias provocan una reacción marcada del sistema inmunológico. Los síntomas resultantes, desde molestos a mortales, pueden controlarse en muchos casos con el tratamiento adecuado.
“Aproximadamente 6 a 7 millones de norteamericanos sufren de alergias alimenticias”, precisa Diane Metz, consejera en nutrición y asuntos de la familia y del consumidor con Extensión Cooperativa de la Universidad de California. Las personas con asma corren un riesgo mayor de tener una reacción alérgica grave, al igual que quienes ya sufren alguna alergia a alimentos.
Los alimentos que más comúnmente causan una reacción alérgica intensa son los cacahuates (maní), seguidos por los mariscos, el pescado, las nueces y los huevos, en ese orden. Estos alimentos, junto con la leche, el frijol de soya y el trigo, provocan el 90 por ciento de todas las reacciones alérgicas en la población.
“Las alergias a los alimentos son responsables de aproximadamente 30,000 visitas a la sala de urgencias y 2,000 estancias de hospital cada año”, observa Metz. “Se calcula que de 150 a 200 personas mueren anualmente por reacciones relacionadas a las alergias a alimentos”, apunta esta especialista. En comparación, 50 personas mueren por reacciones a la picadura de un insecto.
¿Qué sucede en el cuerpo durante una reacción
a una alergia a un alimento?
Al comer la persona el alimento en cuestión, el sistema
inmunológico erróneamente lo considera como
dañino y trata de proteger al cuerpo, creando anticuerpos
tipo IgE específicos a ese alimento. Los anticuerpos
se pegan a ciertas células especializadas, las células
cebadas. Al volver la persona a comer el alimento, partículas
de éste se pegan a los anticuerpos, lo que hace explotar
a las células cebadas, regándose por el cuerpo
cantidades masivas de sustancias químicas, incluyendo
las histaminas. Estas sustancias causan los síntomas
de la alergia y pueden afectar el sistema respiratorio, gastrointestinal,
cardiovascular o la piel.
¿Cuáles son los síntomas comunes de
una reacción alérgica?
Pueden variar desde una sensación de cosquilleo en
la boca, hinchazón de la lengua y la garganta, dificultad
para respirar, urticaria, vómito, calambres abdominales,
diarrea, reducción de presión arterial, pérdida
del conocimiento y hasta la muerte. Los síntomas generalmente
aparecen a unos pocos minutos o hasta dos horas después
de ingerir el alimento que causa la alergia.
¿
Cuál es tratamiento adecuado para una alergia a alimentos?
La única manera de evitar una reacción es evitar
comer el alimento al cual se tiene la alergia. La clave es
leer las etiquetas de los alimentos. Si algún producto
carece de ella, las personas con alergias a algún
alimento no deben comer ese producto. Si la etiqueta incluye
algún ingrediente que se desconoce, llame al fabricante
y pida que le expliquen qué es, o evite comer ese
alimento.
Si se tiene una reacción por una alergia a alimentos, ¿cuál
es el mejor tratamiento?
El medicamento más adecuado para controlar los síntomas
de una reacción alérgica a alimentos es la
adrenalina, conocida como epinefrina. Se puede obtener en
el autoinyector de marca EpiPen® con receta médica.
¿Cuál es la diferencia entre las alergias
a alimentos y la intolerancia a ciertos alimentos?
La intolerancia a los alimentos no involucra al sistema inmunológico.
Es un síndrome metabólico en el cual el cuerpo
no produce alguna sustancia necesaria para digerir bien los
alimentos en cuestión y la persona sufre síntomas
molestos, mas no peligra su vida. Por ejemplo, quien sufre
de intolerancia a la lactosa, o azúcar de la leche,
no tiene la enzima necesaria para digerirla. Si consume productos
lácteos, puede tener dolor abdominal, gases o hinchazón.
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