Se acerca el verano y muchos adolescentes buscan ocupar sus horas trabajando para ganar algo de dinero. No sólo desarrollarán habilidades importantes como responsabilidad y disciplina sino que seguramente querrán comprar algo con su sueldo. Los padres pueden contribuir al buen uso de los fondos adquiridos y a que tengan una mejor idea de lo que cuesta ganarse la vida, lecciones esenciales para poder forjarse un buen futuro como adultos.
“La mayoría de los adolescentes no comprenden la importancia del dinero”, precisa Cathy Lamp, consejera en asuntos de la familia y del consumidor con Extensión Cooperativa de la Universidad de California. “No conocen tampoco la cantidad de dinero necesaria para vivir una vida normal por la sencilla razón de que sus padres les proveen casi todo lo que necesitan”, apunta.
El sueldo que perciben los jóvenes en su trabajo de verano es para muchos su primera experiencia con el manejo del dinero. Al igual que los adultos, al tener dinero, adquieren el poder de gastarlo o ahorrarlo.
“Si su adolescente no tiene planes acerca de cómo gastar su dinero, muchas otras personas están dispuestas a influenciar cómo lo gasta, tales como sus amistades, los comerciantes con sus anuncios publicitarios, restaurantes de comida chatarra y tiendas de ropa”, observa Lamp.
Antes de que su adolescente inicie la búsqueda de un trabajo veraniego, déjele saber sus ideas respecto a los hábitos que llevan a la buena administración del dinero durante toda la vida. Inviertan ambos un poco en planeación para evitar problemas en el futuro. Hablen acerca de lo que puede influenciar al joven en su uso del dinero y entérese de sus creencias y actitudes acerca del mismo. Lleguen a un acuerdo en cuanto a la manera en que gastará su salario.
“Establecer metas sirve de guía a los planes y comportamiento de los adolescentes,” afirma la especialista. “Ninguno de nosotros puede tener todo lo que queremos, pero la planeación cuidadosa puede ayudarnos a obtener lo que más deseamos. Este es el primer gran paso para ayudarles a obtener lo que buscan en la vida” apunta.
Pueden decidir juntos de antemano el porcentaje que ahorrará el adolescente del dinero que ganará durante el verano, el porcentaje que gastarán en comprar algún artículo que necesitará cuando ya no viva con los padres y la cantidad que gastará de inmediato en lo que desee. Lamp recomienda no criticar lo que compren los jóvenes si están cumpliendo con el resto del plan de manejo del dinero y hablar con ellos varias veces en el curso del verano para ver cómo están poniendo en práctica lo acordado.
Al término del período de empleo, hable con su adolescente acerca de su experiencia. ¿Qué habilidades o costumbres desarrollaron con las que sacarán provecho en el futuro? ¿Han administrado bien el dinero que ganaron? ¿Comprenden mejor lo que cuesta ganarse la vida y la importancia de los ahorros?
La influencia de los padres puede ayudar a que el trabajo veraniego del adolescente enriquezca su vida, ¡no sólo su bolsillo!
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