Limpieza de asadores y parrillas
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Myriam Grajales-Hall
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Date: 2004-07-12

Asar carnes al aire libre es uno de los pasatiempos favoritos durante el verano. El asador pasa a ser una herramienta indispensable del buen comer en esta estación del año. Realza el sabor de carnes, pollo y pescado y muchos lo usan también para cocer verduras. La confiabilidad de su uso depende de que se le limpie de manera adecuada.

“Empiece por revisar las instrucciones del fabricante en cuanto a requisitos especiales para su limpieza”, precisa Yvonne Steinbring, consejera en nutrición y asuntos de la familia y del consumidor con Extensión Cooperativa de la Universidad de California. La especialista brinda algunas pautas para la limpieza de parrillas.

Asador de gas

Limpie después de cada uso; para hacerlo, déjelo prendido a fuego alto por 10-15 minutos. Apague y déjelo enfriar un poco. Cepille bien con un cepillo de cerdas de metal. Cuando el asador se haya enfriado por completo, limpie por dentro y por fuera con un lienzo suave y agua tibia jabonosa. Enjuague y seque a mano.
Revise para asegurarse que no hay fugas o bloqueos. Una vez que esté apagado y frío, revise los quemadores y la tubería. Quite las telarañas y residuos de grasa. Limpie lo que esté oxidado, según las instrucciones del fabricante.

Asador de carbón

Después de usarlo, saque siempre las cenizas. Con el asador frío, saque las parrillas de asar. Si no hay un recipiente en el fondo del asador para recoger las cenizas, saque éstas con una palita de jardín. Si hay un recipiente para cenizas, saque las cenizas y límpielo también. Eche las cenizas en una bolsa de plástico.
Limpie las parrillas y el interior del asador usando un limpiador en aerosol para el horno. Lea las instrucciones en la etiqueta para asegurarse que puede usarse en el asador sin dañarlo y siga las instrucciones del fabricante. Deje el limpiador por tiempo suficiente para que disuelva la grasa acumulada. Quite el limpiador con toallas desechables. Lave con agua y detergente para loza.
Limpie el exterior del asador con una solución de agua tibia con detergente. Use un lienzo suave. Enjuague y seque a mano.

“El óxido es el enemigo principal de las parrillas de carbón”, precisa Steinbring, “y la causa principal del óxido es no sacar las cenizas con regularidad”, apunta.

Mantenga limpio su asador. Así podrá confiar en su buen funcionamiento y evitará la posibilidad de un incendio por acumulación de grasa.

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