Al prepararse para el regreso a clases, es importante pensar en cómo mejorar la alimentación de los hijos, un factor muy importante para su desempeño escolar. Los padres tienen muchas oportunidades durante el día para influir en lo que comen sus hijos y deben aprovecharlas para ayudarles a establecer buenos hábitos alimenticios que fomentarán la buena salud de por vida.
“Aún deficiencias alimenticias menores pueden afectar a largo plazo el desarrollo, desempeño y relaciones interpersonales de los niños”, apunta Patti Wooten Swanson, consejera en nutrición y ciencias de la familia y del consumidor de Extensión Cooperativa de la Universidad de California. A continuación la especialista brinda sugerencias para mejorar la alimentación de los niños de edad escolar.
Vea que inicien el día con un buen desayuno.
Varias investigaciones indican que la falta del desayuno puede
afectar el desempeño intelectual de los niños.
Ofrezca a los suyos alimentos de varios grupos de alimentos
para que sea un desayuno bien balanceado. Ofrezca jugo 100%
de fruta, algo de fruta, leche con poca grasa, yogur o queso.
Puede hacer licuados de fruta, jugo o leche y yogur con poca
grasa. Si sus hijos no disfrutan estos alimentos para desayunar,
ofrézcales un burrito, ensalada de fruta o un sándwich
de mantequilla de cacahuate o de maní.
Incluya alimentos ricos en calcio.
El calcio es uno de los ingredientes más importantes
para la buena alimentación de los niños, pues
es esencial para el desarrollo de huesos fuertes y sanos.
Si sus hijos consumen suficiente calcio en la niñez
y adolescencia, pueden disminuir su riesgo de tener problemas
más adelante por huesos frágiles o sufrir de
osteoporosis. Entre las fuentes alimenticias con más
calcio se encuentran la leche con poca grasa o sin grasa,
yogur y queso así como las espinacas, brócoli
y berza. Anime a sus hijos a beber leche en vez de sodas o
bebidas para deportistas.
Ayude a que sus hijos coman un almuerzo saludable.
Ya sea que sus hijos lleven su almuerzo o lo compren en la
escuela, es importante que coman alimentos saludables. Los
padres, quienes cuidan a los niños, los maestros y
administradores escolares pueden ayudar a mejorar la alimentación
de los niños hablando con ellos acerca de los alimentos
saludables y dando un buen ejemplo. Pueden también
crear un ambiente que fomente los buenos hábitos alimenticios
ofreciendo alternativas nutritivas además de hamburguesas
y “nachos”.
Ofrezca bocadillos saludables.
Cuando sus hijos regresan de la escuela y quieren un bocadillo,
ofrézcales yogur con poca grasa, fruta fresca y galletas
tipo pretzel en vez de darles bebidas gaseosas, papas fritas
o dulces. Los alimentos azucarados no sólo contienen
menos nutrientes sino que pueden dañar los dientes.
Trate de ofrecerles bocadillos como melón, mango, mandarinas
o piña, así como palomitas de maíz sin
mantequilla, panecillos estilo bagel, semillas de girasol
o “pepitas” y almendras. La carne de res con poca
grasa y el pavo son también alternativas buenas, como
lo es el queso con poca grasa.
Establezca los hábitos para una vida saludable.
Aprender acerca de la importancia de la buena alimentación
desde que son pequeños ayudará a que sus hijos
establezcan costumbres alimenticias saludables para toda la
vida y les permita disfrutar de buena salud, tanto en la niñez
y adolescencia como en la vida adulta. La combinación
de una alimentación balanceada con la actividad física
ayudará a mantener a sus hijos sanos y libres de enfermedades.
Aproveche el inicio de clases para enseñar a sus hijos acerca de la importancia de nutrirse bien y de hacer ejercicio. ¡Vele por su futuro!
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