Sus niños y el contagio de resfriados
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Date: 2004-09-14

Muchos niños de edad escolar faltan a la escuela debido a un resfriado; el total de días de clases perdidas por los alumnos asciende a más de 22 millones de días cada año. Afortunadamente, hay medidas sencillas para evitar el contagio entre los niños.

“A pesar de que estar expuestos a los gérmenes en el aire es una manera de enfermarse, el riesgo es relativamente mínimo en comparación de los microbios que se transmiten por el contacto físico directo”, precisa Yvonne Steinbring, consejera en nutrición y asuntos de la familia y del consumidor de Extensión Cooperativa de la Universidad de California.

Una de la maneras más comunes de contagiarse es tocarse los ojos o nariz después de haber tocado a alguien o algo contaminado con el virus de la gripa. Sin embargo, no es suficiente evitar a personas enfermas para evitar contagiarse, pues muchas enfermedades son contagiosas aun antes de que la persona presente síntomas de estar enfermo. Es más, algunas personas portadoras de gérmenes pueden escapar de enfermarse ellos mismos.

Es por esto que lavarse las manos es tan importante. Enseñe a sus hijos a lavarse las manos antes de comer, después de usar el baño y después de sonarse. Enséñeles también a no compartir artículos de uso personal con alguien enfermo o, si lo hace, de lavarse muy bien las manos después de tocar el objeto en cuestión.

Otra manera de propagar microbios es al estornudar o toser. Ciertamente taparse la boca ayuda a reducir el número de bacterias lanzadas al aire. Sin embargo, no es una práctica que generalmente siguen concienzudamente los niños, especialmente los pequeños. Tal vez se tapen la boca pero no se lavarán las manos a la brevedad posible, transmitiendo gérmenes a todo lo que toquen a pesar de haber reducido la cantidad de microbios transmitidos por el aire.

Una solución útil para personas de cualquier edad que sientan la necesidad de estornudar o toser es que volteen la cabeza hacia un lado y usen el brazo o el hombro para taparse la boca o nariz, considerando que es menos probable que otras personas, sean niños o adultos, toquen su hombro o brazo.

El uso de pañuelos desechables puede también ayudar a reducir el contagio de gripas y resfriados. Al toser, se pueden usar para taparse bien la boca. Al sonarse, deben usarse de tal manera que las secreciones nasales queden atrapadas en el pañuelo desechable, sin llegar a los dedos o manos.

Enseñe a sus hijos estas maneras sencillas de evitar los resfriados o gripas. No sólo ayudará a que no se enfermen, sino que perderán menos días de aprendizaje en la escuela.




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