La celebración del Día de Acción de Gracias en noviembre da inicio a la época del año en que muchos pierden la cintura, la condición física ¡y hasta la calma! No se una a ellos. No deje que su estado físico y mental se vean comprometidos por las indiscreciones culinarias y el ajetreo típico de los meses que se avecinan. Aproveche las recomendaciones a continuación para celebrar no sólo las fiestas, sino la buena salud.
“Hay algo acerca de la época de las fiestas de fin de año que hace a las personas pensar que tienen permiso de olvidar las buenas costumbres que mantienen los otros 10 meses del año”, observa Yvonne Nicholson, consejera en nutrición y asuntos de la familia y del consumidor con Extensión Cooperativa de la Universidad de California. “Agregue algo diferente a las celebraciones combinando la buena salud con una buena fiesta”. Para lograrlo, ponga en práctica algunas de las ideas que brinda esta especialista.
Mantenga el equilibrio entre las calorías que consume y las que quema en actividades físicas. Por ejemplo, una persona de 150 libras de peso tiene que bailar a paso rápido por 1 hora además de ocuparse en quehaceres domésticos por otros 45 minutos para quemar las calorías de ¡una sola rebanada de pastel de calabaza!Aumente su actividad física ‘sin darse cuenta’. Lleve al perro a caminar diez minutos extra o estacione su auto más lejos de la entrada a la tienda, el cine o la oficina para tener que caminar un poco más de lo que usualmente camina.
Regale alimentos saludables y no ricos en grasas y calorías. Así, no se encontrará probando y engordando al preparar galletas, pastelitos o dulces que generalmente no forman parte de su alimentación cotidiana. Considere obsequiar vinagres de sabor de hierbas diferentes, mezclas para sopas con frijoles, lentejas y especies o panecillos tipo biscotti que contienen menos grasa.
Haga un contrato consigo misma de hacer ejercicio antes de dedicarse a otras actividades como, por ejemplo, 20 minutos de actividad física antes de ponerse a hornear o a envolver regalos.
Al preparar el menú de alguna reunión en su casa, agregue una caminata que podrán disfrutar usted y sus comensales al terminar de comer los deliciosos platillos que les sirvió.
Establezca prioridades de antemano. Decida el tiempo, esfuerzo y dinero que realmente puede invertir en compras, visitas y regalos y comparta esta información con familiares y amistades para que nadie tenga expectativas poco realistas.
Trate de seguir las buenas costumbres que contribuyen a la buena salud física y mental, pero no se sienta mal si falla de vez en cuando para mantenerlas.
No pierda de vista que la verdadera dimensión de las fiestas de fin de año se experimenta mejor cuando se logra mantener la calma personal, cordialidad hacia los demás y armonía familiar y además se padece menos del “estrés decembrino” tan común en estas fiestas.
Evite el remordimiento del 2 de enero. Este fin de año,
permítase cuidar de su salud y de sus relaciones personales
al celebrar las fiestas.
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