Estudio de UCLA revela que vecindarios latinos se encuentran frecuentemente cerca de fuentes de contaminaci&a
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Date: 2001-10-19


19 de octubre del 2001 -- Los vecindarios con grandes poblaciones latinas son más propensos a tener fuentes de contaminación que vecindarios semejantes en otras áreas en el Condado de Los Angeles, según investigadores del Insituto del Ambiente en UCLA.

Al examinar informes federales de los 100 emisores más grandes de contaminantes tóxicos en el condado, los investigadores encontraron que los latinos eran más propensos que otros grupos étnicos a vivir en vecindarios adyacentes a las plantas aún tomando en cuenta diferencias en los niveles de ingresos.

El análisis también encontró que las probabilidades de vivir cerca de una fuente de contaminacián no difiere entre los afroamericanos, los asiaticoamericanos y los caucásicos, lo cual sugiere que la "justicia ambiental" es complicada en la región de Los Angeles.

El informe es parte del "Informe de Calificaciones Ambiental del Sur de California", preparado anualmente por el Instituto del Ambiente en UCLA para examinar el progreso que tiene la región en una amplia gama de asuntos ambientales. El Informe de Calificaciones se distribuye entre oficiales electos, activistas ambientales y otros líderes para ayudar a guiar las pólizas ambientales en el Sur de California.

La justicia ambiental se encuentra entre los temas cubiertos en el Informe. El concepto surgió a principios de los Ochenta cuando algunos activistas comenzaron a sugerir que las comunidades con bajos ingresos y los grupos étnicos sufrían una cantidad disproporcional de los peligros ambientales.

En Informe de Calificaciones también examina la calidad y la regulación del agua embotellada, la exposición en la región al aire contaminado a causa de las partículas inhalables que reducen la visibilidad, y la distribución de emisiones gaseosas que contribuyen al efecto invernadero y calientan la atmósfera de la Tierra.

“El Informe de Calificaciones actual refleja la variedad de intereses de investigación de la facultad de UCLA y muestra los diversos impactos que la sociedad puede tener sobre el ambiente", dijo Richard Turco, director del Instituto del Ambiente de UCLA.

Ann Carlson y Jonathan Zasloff, profesores de leyes en UCLA, examinaron a la justicia ambiental al estudiar la composición étnica de los vecindarios que se encuentran a media milla de distancia de las 100 facilidades industriales que emiten la mayor cantidad de contaminantes tóxicos en el Condado de Los Angeles, según informado en el Inventario de Despidos Tóxicos. El inventario es un informe que require la ley federal y que contiene un desglose de tóxicos provisto por las compañías. De las 81 compañías ubicadas en vecindarios poblados, 60 eran rodeadas por vecindarios con altos números de minorias racias o étnicas, mientras que 21 se encontraban en vecindarios que tenían más residentes blancos que el promedio del condado.

Los latinos eran el único grupo étnico que aprenta ser afectado desproporcionadamente por las plantas. Los latinos representan el 60 por ciento de los residentes que viven cerca de las plantas en la lista pero representan sólo el 44 por ciento de los residentes del condado. Aún tomando en cuenta los niveles de ingresos como un posible factor determinante, los investigadores encontraron que los latinos eran sobrerepresentados entre los afectados por los contaminantes tóxicos.

Mientras tanto, los blancos representan el 30 por ciento de la población del condado pero sólo el 18 por ciento de las personas que viven cerca de las plantas contaminantes eran blancos, según los investigadores. Los asiaticoamericanos también se encontraban algo subrepresentados mientras que los afroamericanos estaban proporcionalmente representados.

Carlson y Zasloff dicen que sus hallazgos se quedan cortos de probar que Los Angeles sufre de "racismo ambiental" pero que los mismos sugieren que la región está sujeta a "clasismo ambiental".

“La gente que vive cerca de las facilidades del Inventario de Despidos Tóxicos tienen menos ventajas económicas que el promedio del condado", dijo Carlson.

No hay una clara causa para la disparidad. Los investigadores no pudieron determinar si las compañías contaminantes se mudaron a vecindarios latinos o si lo latinos se mudaron a vecindarios donde ya estaban ubicados los negocios, posiblemente atraídos por alquileres bajos.

Según los investigadores, puede que los latinos sufran una carga ambiental desproporcionada porque la comunidad incluye a muchos inmigrantes, lo cual conlleva menos poder político y menos habilidad para resistir decisiones que determinan donde se ubicarán las plantas industriales.

California tiene algunas regulaciones para ayudar a aliviar la carga ambiental que sufren las comunidades cuando se construyen nuevas plantas o facilidades. Sin embargo, estas regulaciones no requieren que las agencias evaluen el impacto cumulativo de más de una planta.

A fin de cuentas, dicen los investigadores, sus hallazgos sugieren que la responsabilidad por el clasismo ambiental descansa en las pólizas de vivienda estatales que han ayudado a crear la escasez de vivienda a precios razonables.

“La escasez de vivienda razonable en California lleva el estado a ser un lugar donde las personas con bajos ingresos y sus familias tienen que vivir cerca de las facilidades de este tipo porque ofrecen los únicos alquileres que pueden pagar”, dijo Carlson.

Los investigadores le dieron una "C" a la región por sus reglamentos de ubicación industrial, una "B" por sus esfuerzos por estudiar los impactos y una "F" por no tener pólizas que ayuden a mejorar los problemas existentes. El Informe de Calificaciones Ambiental del Sur de California para el 2001 es el cuarto emitido por el Instituto del Ambiente de UCLA. El Instituto es un esfuerzo multidisciplinario de enseñanza, investigación y servicio comunitario integrado por miembros de la facultad de UCLA con diversos antecedentes académicos.

“Los asuntos ambientales importantes que tiene el Sur de California son complejos y no se prestan a soluciones sencillas o unidimensionales", dijo Arthur Winer, editor del Informe del 2001.

A continuación se incluyen apuntes de los otros tres estudios incluídos en el Informe:

Calificando el agua embotellada

Las ventas del agua embotellada han crecido muchísimo durante la última década en el Sur de California a pesar de que no existe evidencia que pruebe que el agua embotellada es más segura que el agua de llave. También escasea la información para el consumidor sobre la pureza de los muchos productos en el mercado, informa Mel Suffet, un profesor de ciencias de salud ambiental en UCLA.

Los consumidores perciben al agua embotellada como más sana que el agua que sale de la llave, sin saber que hasta el 40 por ciento del agua embotellada viene de una llave. Y al menos en cuanto a ciertos químicos, el agua de llave tiene regulaciones más estrictas que el agua embotellada.

“El agua de la llave es al menos tan segura como el agua embotellada", dijo Suffet. “Si vas a usar agua embotellada compra la más barata que puedas encontrar porque todas son iguales, al menos desde el punto de vista de la salud".

Las ventas de agua embotellada en Estados Unidos sobrepasan los $4 mil millones al año, con una tercera parte de eso vendido en California. Los Angeles lleva la delantera en el consumo de agua embotellada en el estado.

Suffet dice que la percepción pública del agua de llave está influenciada por los reglamentos que sabiamente requieren que las empresas de servicio público informen al público problemas con la calidad del agua, lo cual genera cobertura en los medios periódicamente. Sin embargo, cuando se retira agua embotellada del mercado no se requiere tal comunicación pública.

A pesar de esfuerzos mayores por las empresas de servicio público para mejorar el sabor y la apariencia del agua de llave, estos continúan siendo los dos factores principales que llevan a los consumidores a comprar agua embotellada.

Frenando la contaminación de partículas

Mientras que la región de Los Angeles ha progresado bastante en su batalla contra la contaminación del aire, la inquietud va en aumento por la contaminación de partículas -- partículas microscópicas de polvo, hollín y químicos. Numerosos estudios sugieren que estos son responsables por hasta 8,800 muertes prematuras cada año en el Sur de California.

Las emisiones de estas partículas microscópicas han disminuido de forma continua gracias a las restricciones sobre los vehículos que usan gasolina y las fuentes de contaminación fijas. Pero la región ha tenido dificultad en cumplir con los nuevos requisitos federales que toman en cuenta las partículas más pequeñas, que son potencialmente las más peligrosas, concluye William Hinds, un profesor de ciencia de salud ambiental en UCLA.

Alrededor de un tercio de los cuatro condados del South Coast Air Basin exceden el estándar federal anual PM-10 para la calidad del aire. El estándar incluye a la mayoría de las partículas contaminantes. Pero casi toda la región excede el promedio federal anual PM-2.5, el cual intenta frenar las partículas más pequeñas que tienen la más alta probabilidad de afectar a la salud.

La contaminación de partículas hace daño al evadir a las defensas naturales del cuerpo y penetrar profundamente en los pulmones. Mientras que un creciente número de estudios indican que la contaminación de partículas puede causar la muerte prematura, los investigadores aún no han determinado porqué las partículas son tan dañinas.

Los oficiales federales han establecido cinco centros nacionales de investigación, incluyendo uno en UCLA, para aprender más sobre las características de las partículas.

Emisiones de gas invernadero

Mientras que muchas de las pólizas ambientales de California han ayudado a que el estado frene sus emisiones de gas invernadero, el apetito de sus residentes por los vehículos de utilidad deportiva (SUV) han causado un paso hacia atrás en los esfuerzos por lidiar con la amenaza del calentamiento mundial, según los investigadores de UCLA.

El tamaño y poder económico de California convierten al estado en un jugador importante en la producción del gas invernadero, escribe Turco, un profesor de ciencias atmosféricas y director del Instituto del Ambiente en UCLA. A pesar de hospedar a sólo el 0.6 por ciento de la población mundial, California contribuirá entre un 2 a un 3 por ciento al presupuesto mundial de gas invernadero para el 2020 de continuar con las tendencias actuales.

El gas invernadero ayuda a atrapar el calor en la atmósfera de la tierra, y se considera responsable por una tendencia de calentamiento global. El gas invernadero más común es el dióxido de carbono, que se crea al quemar combustible fósil.

Las pólizas de California que promueven las fuentes de energía renovable como la energía solar y de viento, en combinación con pólizas de conservación que ayudan a que el estado en promedio consuma menos energía per capita que la mayoría de los estados de la nación, han ayudado a minimizar la producción de gas invernadero en el estado, informa Turco. Pero la popularidad de los automóviles que consumen mucha gasolina ha eliminado a algunos de esas ventajas.

El calentamiento global podría tener un impacto enorme en California. Los expertos estiman que el nivel del mar podría elevarse entre 1 y 3 pies durante los próximos 100 años, lo cual podría tener un efecto devastador en la costa del estado.


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