Cambios en la alimentación que benefician a su familia
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Date: 2007-05-01

Cuidar de la salud de la familia proporcionando una buena alimentación es una de las principales responsabilidades de los padres de familia. Pero el estilo de vida ajetreado y la falta de tiempo contribuyen a que muchas familias recurran a comer fuera de casa, en vez de preparar comidas caseras.

Sin embargo, según explican las nutricionistas, un cambio en la manera en que hacemos la compra de comestibles puede ahorrar tiempo en la preparación de las comidas y mejorar la salud de toda la familia.

“El mejor lugar para empezar es en el supermercado. Allí encontrará muchas opciones deliciosas, nutritivas y que ahorran tiempo”, precisa Cathi Lamp, consejera de nutrición y asuntos de la familia y del consumidor de Extensión Cooperativa de la Universidad de California. “Compre los alimentos que necesitará para toda la semana en una sola visita al supermercado: así ahorrará tiempo”.

Por ejemplo, para la cena, ahorre tiempo comprando un pollo rostizado para esa noche y un cocido de carne asada para calentar y servir otra noche. Otras opciones incluyen: una sopa o chile con carne, salsa con carne para pasta y costillas de puerco delgadas que estén listas en menos de 5 minutos. Compre también algunos platillos congelados, como pollo con verduras y pasta, para tener más opciones que requieren de poco tiempo de preparación.

Para completar la cena, Lamp recomienda comprar bolsas de ensalada prelavada, aderezo con poca grasa para ensaladas y algunas bolsas de verduras congeladas. Busque las que contengan más de un tipo de verdura. Es una excelente manera de incluir verduras variadas sin tener que lavarlas, picarlas ni lidiar con cáscaras o tallos.

Compre pasta que pueda cocinar en unos 3 a 5 minutos, como la refrigerada o vermicelli (angel hair).

Los alimentos ya preparados que se venden en muchos supermercados generalmente brindan otras buenas opciones para ahorrar tiempo sin sacrificar la salud de la familia. Busque ensaladas de brócoli, de repollo o col, de frutas o de verduras marinadas.

Compre suficiente fruta para la semana, para postres y bocadillos. Es fácil llevar al trabajo o a la escuela fruta fresca, deshidratada o en latas pequeñas. Compre fruta enlatada o congelada por si se le termina la fresca antes del fin de la semana.

En el desayuno, ahorre tiempo y proteja la salud de su familia sirviendo a los adultos cereales que contengan por lo menos 3 gramos de fibra, y a los niños, un cereal que contenga por lo menos 45% de hierro. Para bocadillos fuera de casa, compre barritas de avena, yogur en envases pequeños y bebidas de leche de sabores. Algunas de las bebidas embotelladas de café o té estilo chai son buenas fuentes de leche y calcio. Consulte la etiqueta de Datos sobre Nutrición (Nutrition Facts) y asegúrese de que contengan por lo menos 25% del valor diario (daily value) de calcio recomendado.

Y no se olvide de comprar otros productos lácteos sin grasa o con poca grasa. Incluya leche, yogur, requesón y queso.

La próxima vez que vaya al supermercado, recuerde que es posible consumir una alimentación sana y ahorrar tiempo y dinero sin descuidar la salud de su familia.